Viernes 10 de julio, en la capital salteña, será la fecha esperada de un encuentro que es, al mismo tiempo, presentación editorial y recital poético a dos voces entre Mario Flores (Tartagal) y Noelia Gana (Salta), marcando el paréntesis medio de un año con amplia actividad artística de ambos autores.
“Subterránea” es el título con el que se presenta esta propuesta de recital poético a dos voces que tiene como denominador común la exploración de la escritura que se da bajo la superficie: "Una atmósfera sonora nos encuentra, un viaje a la poesía subterránea, debajo de la tierra, del agua, debajo de la piel", dice la sinopsis de esta lectura de poesía que es también lanzamiento de un nuevo libro, brindis y encuentro.
La cita se llevará a cabo en La Figura de la Ninfa (Alsina 931), un espacio que es centro cultural, atelier, sala de exposiciones visuales y biblioteca, entre otras cosas. Su directora, la artista y curadora Emma Caimi Bartoloni expresa sobre la creación del mismo, que “surgió por el deseo de crear, abrir y vivenciar un espacio con otros en el que sucedan cosas y que tenga un carácter artístico multidisciplinar”. En este sentido, en Salta conviven muchas personas haciendo arte, explorando lenguajes, buscando expresar algo, queriendo decir “yo soy y tengo esto para decir” o, en el caso de los colectivos, “nosotros somos y nos inquieta esto ahora”. Bartoloni inició imaginando y redactando el proyecto en un trayecto formativo en Gestión Cultural en el año 2017 hasta materializarlo formalmente en 2024. Actualmente, La Figura de la Ninfa es un centro cultural en el que se realizan actividades gratuitas y aranceladas: talleres de artes y oficios (como acuarela, teatro, corte y confección, lectura de literatura argentina), muestras de artes visuales individuales y colectivas, presentaciones de libros y jams de dibujo. También cuenta con una biblioteca especializada con ejemplares de arte, teatro, literatura, filosofía, moda y diseño, que son de acceso gratuito.
Los protagonistas de esta presentación, si bien son escritores y comparten distintos momentos de su trayectoria, coinciden en esta propuesta como una concreción de un proyecto que se viene gestando en diversas ferias y festivales poéticos. Fue durante la Feria del Libro de Salta en el año 2018 (realizada en la Casa de la Cultura sobre calle Caseros) que Mario Flores junto a Maira Rivainera dispusieron una Sala Mecano completamente a oscuras, en la cual una serie de proyecciones de las líneas A y C del subte de Buenos Aires eran la única iluminación. Recién a partir del año 2021, a través de una Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes, Flores inició un proyecto de sonorización y sampleo que involucra textos de autores argentinos grabados en sus propias voces, junto a mezclas y paisajes sonoros. Desde Patricio Foglia y Ana Belén Jara, las últimas ediciones de este proyecto que se puede escuchar en Youtube incluyen a Leticia Martínez y Marmat. Ruidismo, es el concepto indicado para entender un recital poético en el que la música no es un acompañamiento instrumental sino una serie de texturas, capturas de sonidos naturales, mezcla de efectos y frecuencias, móvil sonoro y hasta interferencias telefónicas.
Noelia Gana, psicóloga, actriz, gestora cultural y poeta, resume el contexto en el que se da este entrecruzamiento: “Hay un imaginario sobre Salta y sus poetas, bien fundado en la poesía ligada al folclore y una basta tradición de declamadores, representada en general por voces masculinas. Se relaciona con la imagen del poeta salteño gran bebedor de vino que se amanece en una peña atravesado por las zambas, las guitarras y los versos. De alguna manera algo de eso nos ha nutrido a todos: seguramente posibilitó los primeros movimientos colectivos poéticos en Salta y con ello, grandes poetas y grandes obras. Y un valor único en la palabra dicha, en el cuerpo, con todo su peso y su emoción, en un encuentro con el otro. Celebro ese acto fundante y forjador de un posible camino para la poesía salteña. También celebro que en las últimas décadas han aparecido otras maneras de encontrarse a través de la poesía, con movimientos que refrescan y posibilitan nuevas o diferentes formas y performances. Esto abrió puertas para que la poesía tenga más acceso e intercambio con la comunidad, con la juventud y con el diálogo entre artistas plásticos, escénicos, músicos. Hoy nos encontramos con un escenario más diverso, con encuentros y ciclos más tradicionales y algunas propuestas más diversas y contemporáneas, algunas otras emergentes y rupturistas noveles ante todo, y de tanto en tanto un intento de conversación o encuentro entre ellas”.
Sólo en 2026, la nutrida agenda de espacios oficiales e independientes, institucionales y propios del submundo under, tuvieron como principal motor la confluencia entre presentaciones de libros, conversaciones y música, lejos de los lanzamientos editoriales tradicionales. “Sabiendo todas las dificultades que hoy nos atraviesan para sostener espacios y actividades artísticas y poéticas, que hoy nos encuentren alguna de estas propuestas es celebratorio y revolucionario, tanto para gestores y poetas como para el público participante”, explica Gana. “Me gusta el diálogo poético con la música en vivo, desde la más simple y tradicional en una guitarra que esboza una zamba susurrada hasta un sampler. Creo que nos permite crear con los sonidos pero también construir atmósferas y escenas poéticas, imágenes compuestas de tonos, de silencios, de sonidos, de ritmo, de palabras y de las formas de decir y entonar esas palabras. Me gusta mucho sumergirme en esas tareas a la hora de preparar una lectura”.
La otra parte de esta presentación, incluye una introducción al libro El truco nacional (publicado recientemente por el sello santiagueño UMAS), del tartagalense Mario Flores, que ya fue presentado en el Stand Norte Cultura de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, y también en la 27° Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Esta vez, como primera parte de la velada, la presentación de este conjunto de notas y crónicas que el autor publicó en distintos medios desde el 2015 al 2025, elige prescindir de palabras de autoridad o introducciones a cargo de terceros: a modo de conferencia performática, Flores repasa la ciencia ficción neoliberal (el primer día de clases escuchando a Carlos Saúl Menem el ya famoso discurso sobre la estratósfera) y el oficio de la escritura (que denomina, en el capítulo “La lobotomía argentina y la tradición”, como un diálogo con los muertos y los fantasmas).
En el marco del FIDEO (Festival Intergaláctico de Escritores, llevado a cabo por los editores de los sellos tucumanos Falta Envido Ediciones y Editorial Puerta Roja) en la ciudad de San Salvador de Jujuy, y con el río Xibi Xibi de fondo en el anfiteatro Las Lavanderas, Noelia Gana y Mario Flores llevaron a cabo una primera tentativa de esta lectura, que se concretará nuevamente el viernes 10 de julio a partir de las 20 horas.
Para Flores, es primordial la base de datos de la cual emergen las experimentaciones sonoras: el austriaco Jurgen Berlacovich o la alemana Rick Scheffler, la mendocita Sabrina Barrego o las promociones audiovisuales electrónicas de la editorial jujeña Almadegoma Ediciones, de las cuales tomó como ejemplo la inquietud de llevar elementos tecnológicos a la lectura en vivo. "La resonancia es, en sí misma, una lectura", explica Flores: "lo que demarca una saturación o una tensión a la hora de escuchar poesía en vivo -en un recital, en la presentación de un libro o en un ciclo con diversos participantes- suele ser efímero y consecuente del texto ya publicado. Una lectura subterránea implica igualar la voz a un texto -ya publicado o inédito- para dialogar con su paisaje sonoro, con los ruidos que también son parte del proceso creativo y, sobre todo, hacerlo de a dos, para mayor desafío. Los músicos no suelen ser solidarios con la poesía leída en voz alta: casi nadie tiene la mínima idea de lo que se está leyendo, porque ni leen ni conocen la obra, practican arpegios como acompañamiento pero nunca hay un verdadero acompañar sino una yuxtaposición de figuraciones. En cambio, el elemento del paisaje sonoro permite que cada lectura sea irrepetible, y deja otras sensaciones auditivas en el oyente/lector, además del libro que estamos presentando".
Sobre la actualidad de este tipo de propuestas que encaran tanto lo literario como lo audiovisual, la charla y el sonido, Emma Bartoloni reflexiona acerca de las necesidades y cuestionamientos que los artistas contemporáneos presentan al acercarse a su espacio: “Si bien hoy hay muchos más espacios que hace unos años atrás, tanto oficiales como independientes, creo igualmente que cualquier iniciativa de apertura de un espacio cultural es deseable y celebrable. Considero que los espacios, cada uno con sus características singulares, contribuyen a su manera al dinamismo, la diversidad, la vitalidad y el crecimiento de la escena artística local y, sobre todo, creo que pueden contribuir a seguir aprendiendo cómo vivir juntos. Las necesidades creo que fueron y son de un espacio relajado, amable y comunitario en el cual mostrar sus obras y generar encuentros, conversaciones, celebrar, compartir”.
Para finalizar, y acercar una adelanto posible de lo que sucede puertas adentro, Noelia Gana enfatiza el hacer comunitario, aunque sólo nombres individuales aparezcan en las portadas de los libros: “Compartir con un coterráneo el hacer literario, con la pasión y dedicación que cada uno le pone, y más aún, coincidir en muchos espacios y proyectos en estos tiempos, nos hace más cómplices y compañeros aún, porque pasamos a formar parte de una hermosa comunidad más grande con la que hacemos/creamos lindos proyectos. Una comunidad formada por diversos escritores y editores de diferentes provincias con las que siempre estamos en diálogo y movimiento, deviniendo nuevos proyectos y encuentros y con quienes hemos forjado amistades y vínculos de cariño. Compartir eso con Mario, con la confianza y el respeto de nuestros valores y formas, creó una hermosa amistad que desea seguir encontrándose y seguir haciendo. Alimentándonos y acompañándonos, porque siento que mutuamente aprendemos del otro y nos cuidamos entre nosotros en esta tarea. Y hoy podemos concretar este deseo que hace mucho tenemos de hacer y generar cosas aquí, en esta trinchera salteña, que cada tanto nos encuentra y sobre todo cuando vienen otros y estamos como anfitriones con muchas actividades compartidas”.